Seis meses en la “dieta del genotipo”

21 abril, 2016

dieta-el-genotipoMuchas veces me habían hablado de esta dieta y, qué lata. Me las había hecho todas, hasta la de la Vivi Kreutzberger, y ya no creía en nada. Sin embargo, sentía que habían ciertos alimentos que no le hacían bien a mi cuerpo y no solo porque engordaran, si no que físicamente me sentía horrible después de comerlos. Por ejemplo, la carne roja.

De un minuto a otro, me convencí en que la famosa dieta del genotipo era el último cartucho que iba a quemar (antes de operarme, según yo).

Busqué información y había de todo. Muchos convertidos y evangelizadores del tema, mientras otros mostraban pruebas científicas de que esto no es más que un invento. No se por qué, pero siendo una mujer muy incrédula, ya estaba segura que esto iba a funcionar. Menos mal, por que quizás si no estaba con ese switch todo se hubiese ido a la cresta.

La dieta del genotipo se basa en los genes y a partir estos se establece una dieta distinta según tu tipo de sangre. Me puedo ir en muchas voladas de por qué me parece lógica esta dieta pero tampoco quiero que esto sea eterno pero, no les hace sentido volver a la génesis de nuestra alimentación? Cuando no existía la azúcar refinada, los transgénicos y ya… me puse hippie. De verdad quería experimentar un cambio de estilo de vida, del cual, créanme, que criticaba mucho (por poseros).

Llegué a Nutrición Inteligente, donde se han hecho famosos por esta dieta y por tener distinto tipo de exámenes para determinar alergias alimentarias y tratamientos para cada queja.

¿Por qué fui a una clínica y no me leí un libro del genotipo? Por que si no tenía una nutricionista que me estuviera controlando, retando y me explicara por qué no debo comer esto y esto otro, no lo iba a hacer nunca.

Tomé un plan que es para bajar de peso por que ese era en parte mi objetivo además de controlar un mal diagnosticada resistencia a la insulina. El plan no es barato. Los exámenes los puede cubrir la isapre pero en total me salieron como 30 lucas. Es un exámen de sangre donde determinan tus niveles de colesterol, glucosa, vitaminas, etc. y otro de saliva para ver si eres secretor o no secretor. Nunca logré entender qué es esto porque era algo relacionado con el adn pero el asunto es que si no es “no secretor” uno tiende a engordar. Adivinen cuál era yo… NO SECRETOR! Maldita sea!

Primero, me aclararon que no tenía resistencia a la insulina, estaba al límite pero lo íbamos a controlar con esta dieta. Mi tipo de sangre es A, por lo tanto soy del genotipo Guerrero. Básicamente las carnes rojas y lácteos me hacen pésimo y mi dieta se debe basar en proteínas vegetales, algunos pescados, granos y cereales enteros. Tendemos a ser personas estresadas, más aún en la mañana (muy yo) porque los niveles de cortisol son más altos en la sangre. Hay algunas cosas de la “dieta del genotipo” que ya no las aplican entonces, a partir de lo que yo le describí a ella de mis malestares y los exámenes me entregó una lista con alimentos prohibidos, permitidos 2 veces a la semana y otros que los puedo comer a destajo. De hecho, por lo que leí, hay alimentos que para mi genotipo son “sanadores” como el poroto de soya y el limón. Dos cosas que me encantan.

El tratamiento se trata de un control mensual dónde no sólo me pesaban si no que me pasaban materia, literalmente, sobre alimentación. Me enseñaron a leer etiquetas, a conocer sobre carbohidratos, grasas y a lavarme el cerebro, básicamente. Menos mal lo hicieron porque nunca me había sentido tan bien en la vida.

Dura 6 meses porque es estricto para realmente cambiar los hábitos, si no, es plata botada a la basura. Después de estos 6 meses me dieron algunas licencias pero este es un cambio de estilo de vida que es para siempre. Ni me dan ganas de salirme mucho o comerme un asado, por ejemplo, no sólo porque no me gusta si no que físicamente me siento pésimo después. Me siento intoxicada. Cuando me salgo los fines de semana, lo único que quiero el domingo es volver a la rutina y comer mi arrocito integral con tofu.

Me di cuenta qué alimentos me hacían pésimo, los que disfruto y los que aprendí a disfrutar. Aprendí a escuchar a mi cuerpo, a respetarlo y no sobre-exigirle. A comer seguido, no saltarme comidas y mientras más entero, más natural, más fibroso, mejor. Evito lo más posible harinas refinadas, gluten, azúcar, grasa animal y frituras. Logré dejar mi adicción a la coca light y no dejé por nada del mundo el chocolate, eso sí,  sólo tenía permitido un cuadradito diario y de 60% cacao por lo menos.

No recomendaría jamás una dieta pero sí un cambio en el estilo de vida. Bajé de peso (como 9 kilos) y bacán, pero me emociona mucho más haber identificado por fin, después de decenas de dietas, por qué no bajaba de peso, por qué me sentía mal, por qué dormía mal y muchas otras cosas.

Junto con aprender a comer aprendí a hacer deporte y a no sufrir. Hago mis 40 minutos de cardio, algunas pesas para tonificar y elongo tranqui al menos 3 veces a la semana y me encanta. Antes lo odiaba y buscaba excusas para no ir, ahora busco excusas para ir y mientras escribo esto, hasta me caigo mal.

Me carga la gente evangelizadora, pero haber hecho un cambio fue mi mejor logro del 2015 y mantenerlo es mi desafío del 2016. Espero inspirarlas de alguna manera. Elijan vivir en equilibrio, no es para volverse loca y contar calorías. Las calorías no importan, lo importante es la calidad de esas calorías. No sirve comer pollo y lechuga si estás sufriendo constantemente, es mejor bajar lento, comer equilibrado, no pasar hambre y si te quieres salir una vez, cuando ya sientas  lograste el cambio de switch, hazlo sin culpa.

 

Siento que podría seguir hablando de este tema eternamente, pero no quiero aburrir. Si tienes alguna pregunta, feliz de contestar en los comentarios 🙂

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13 comments

  • daniela farias

    la verdad esque te agradezco el post, estoy en la búsqueda de mi dieta ideal ya que igual que tu después de comer carne o lácteos me siento horrible. Donde te hiciste este tratamiento?

    Saludos!

  • Fran S

    La raja Luna!
    mi vieja ha sufrido toda la vida con su peso, hasta que llegó a nutrición inteligente, así q doy fe de los cambio que cuentas, pq los vi en ella.
    Por mi parte soy antidieta, jamás he hecho una, y antigimnasio… pq tbn tengo ese prejuicio con el engrupimiento fit jajajaja pero en un mes cumplo 30 y toy cachando q si no algo al respecto se viene la fatiga de material

    me estoy mentalizando a un cambio de swicht

    PREGUNTA–> notaste cambios en tu piel y pelo?

    • Luna

      Hola Fran,
      Siii, heavy! sobre todo en mi piel y uñas. Yo lo atribuyo a haber dejado, en gran parte, la azúcar refinada y el sodio.
      Qué bacán que a tu mamá tb le sirvió ir a nutrición inteligente. En verdad son los mejores

  • Jocelyn

    Hola Luna!! que genial que te haya servido en todo ambito, yo también quiero cambiar mi alimentacion, soy DEMASIADO adicta a lo dulce y me empezado a sentir mal, pero necesito a alguien que me ayude… Cuanto te salio el plan?, asi mas o menos para tener una idea..

    Gracias y saludos!!

    • Luna

      Hola Jocelyn!
      Creo que en total como 250 lucas los 6 meses. Se pueden pagar en cuotas, así no duele tanto. Otra opción es no tomar el plan pero ir pagando consultas que son más baratas, pero ahí no está la parte de “pasarte materia” en cuanto a aprender leer etiquetas y todo el asunto. Yo necesitaba pagar el tratamiento completo, así no tenía excusa para no ir y hacerme la loca. Me carga pagar de más o botar la plata a la basura así que sabía que me iba a odiar muchísimo si fracasaba la dieta y peor aún perdía plata. Si uno piensa que es una inversión para tu alimentación de por vida, vale la pena.
      Yo también era muy buena para el dulce y aun que no me creas, ahora no me gustan los pasteles, ni dulces, ni chocolates tradicionales (solo amargos 70% cacao). Es increíble.
      Te lo mega recomiendo!!

  • Elena

    Creo que una de las cosas más destacables de todo esto, es la perseverancia y constancia que requiere cualquier dieta. Es difícil, es fome y agarrarle el gusto a hacer ejercicio y todo eso tiene tremendo mérito. Lo de la dieta la verdad es que personalmente no le creo para nada. No tiene base científica y aunque a ti te coincidió y ha resultado -lo que encuentro bacan- por ejemplo a mi me mataría. Se supone que soy cazadora y que debiese comer mucha carne roja(?), que la soya me hace muy mal, y el centeno excelente (las veces que he comido casi me muero). Entonces no sé. Obvio que todo el que la haga va a bajar de peso porque son restrictivas, no creo que a ninguno le digan, oye tu tipo puede comer todas las harinas y azúcares refinadas que quieras!, así que la bajas de peso en este caso no creo que sea parámetro, pero bueno. Eso, te felicito por estar cuidándote, me alegro que tu tipo haya coincidido con dejar las carnes rojas y los lácteos que se sabe ya, hacen muy mal al organismo y eso po washita. Estai cada día más bonita y mejor aún que eso, es lo motivada que estás porque eso sí que se contagia. Cariños Lunita.

  • Bárbara R.

    Me hace muy feliz que estés tan motivada y que hayas encontrado la formula que te cambió la vida. A mi todavía no me pasa. Cuando traté esta dieta no fue en ningún caso tan profesional como lo que cuentas, fue como que grupo sanguineo eres? ok, eres recolector, chao. Me costó un montón acostumbrarme y la boté. Admiro tu perseverancia porque yo sé que con este tipo de régimen que está más bien guiado hacia el bienestar, hay que ser paciente para sentir resultados.
    No tengo mucho que decir respecto al tema porque soy super poco constante y chancha pero te felicito, me inspira mucho tu post a escuchar más a mi cuerpo e investigar. Aprecio mucho que no fuera un post “evangelizador” como lo son otros a veces, si no más bien un ejemplo/testimonio para que cada una tome las riendas y busque y trate por si misma lo que sea mejor. Eso, te felicito y me encanta que en tu blog subas de todo, incluso temas más personales como este <3

  • Natalia

    Como sigues este año, te has mantenido?

    • Luna

      Ha sido difícil, debo reconocer. A la primera que una afloja, no es fácil volver a tener disciplina. Ahora volveré a ir a control para que me ayuden a retomar los buenos habitos. Hay algunos alimentos que nunca más comí o estoy mucho más consciente que me hacen mal y con qué alimentos no me llevo bien.
      De todas maneras, lo sigo recomendando. A mi me cambió la vida.
      Gracias Natalia por tu preocupación 🙂 Te mando un abrazo

  • Natalia

    Fui a nutrición inteligente, esta semana comencé, no ha sido tan fácil, sobretodo a la cena que llego agotada del trabajo a servir onces a mi familia y yo nada de pan por la noche… podríamos whatsapear o por correos…tips, recetas, avances, etc…o quizas conoces un grupo de guerreros o algo que me sirva para apoyarme??
    Mi correo natalia.llabres@gmail.com

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